Alta Sensibilidad

La Importancia de una Comunicación Empática y No Violenta con Personas Altamente Sensibles

La comunicación es un pilar fundamental en nuestras vidas, moldeando e impactando de manera profunda en nuestras relaciones personales, profesionales y emocionales. Si además somos personas altamente sensibles, la manera en la que nos comunicamos puede tener un impacto imborrable en nuestro bienestar emocional y mental. En este artículo, abordaremos y reflexionaremos sobre el modelo comunicativo imperante y los daños que ocasiona tanto a niños y niñas como a personas adultas y de la importancia de educar a la población en una comunicación empática y no violenta que nos permita crear relaciones saludables en general, pero más concretamente al interactuar con PAS, ya que al poseer un sistema nervioso más sensible que el promedio, tienen la capacidad de percibir las agresiones comunicacionales con mayor facilidad, sintiéndose gravemente perjudicadas, en especial las niñas y los niños.

Cultura de comunicación violenta y mal tratante

La cultura de comunicación violenta en nuestra sociedad es un fenómeno complejo que afecta profundamente nuestras interacciones diarias y la calidad de nuestras relaciones personales y sociales. Esta forma de comunicación se caracteriza por el uso de palabras, tonos y gestos que causan daño emocional, perpetúan el conflicto y dificultan la resolución pacífica de las diferencias. A continuación vamos a explorar cómo se manifiesta esta cultura, sus causas subyacentes y el impacto negativo que tiene en personas y comunidades.

Manifestaciones de la comunicación violenta y mal tratante

La comunicación violenta puede manifestarse de diversas maneras en nuestra sociedad:
  1. Agresividad Verbal: Incluye insultos, críticas, sarcasmo y tonos condescendientes que hieren emocionalmente a la otra persona.
  2. Desprecio y Menosprecio: Expresiones de desprecio como burlas, ridiculización, menosprecio de las ideas y sentimientos de los demás. Hay que tener en cuenta que muchas de estas expresiones se utilizan de manera sutil constantemente, estando totalmente normalizadas en nuestra sociedad.
  3. Invalidación de Sentimientos: Ignorar, minimizar o negar los sentimientos y perspectivas de los demás, lo que puede llevar a una sensación de no ser valorado o comprendido. Esta manera de comunicar, está muy extendida y normalizada en nuestra sociedad. En la infancia, los niños y niñas que están conectados profundamente con sus emociones, sienten un gran malestar cuando las personas adultas, de manera reiterada, niegan o minimizan  lo que sienten.
  4. Comunicación Pasiva-Agresiva: Comportamientos indirectos destinados a expresar enfado o descontento de manera disfrazada, como el silencio, la exclusión, la ignorancia o el sabotaje indirecto.
  5. Manipulación Emocional: Utilización de la culpa, la vergüenza o el miedo para influir en las acciones y emociones de los demás.

Abordando la Cultura de la Comunicación Violenta

Para contrarrestar esta cultura, es fundamental promover una comunicación más empática, respetuosa y no violenta a través de las siguientes acciones:
  • Educación en Habilidades de Comunicación: Integrar programas educativos desde temprana edad que enseñen habilidades como escucha activa, empatía y manejo de conflictos.
  • Promover el Diálogo Abierto y Respetuoso: Fomentar un ambiente donde se valore el intercambio de ideas respetuoso y se busque comprender las perspectivas diferentes.
  • Crear Espacios Seguros: Establecer espacios seguros donde las personas se sientan cómodas expresando sus opiniones y emociones sin temor a represalias o juicios.
La cultura de comunicación violenta en nuestra sociedad representa un obstáculo significativo para el desarrollo personal, la cohesión social y la paz interpersonal. Al reconocer sus manifestaciones, entender sus causas subyacentes y trabajar hacia una comunicación más consciente y respetuosa, podemos cultivar relaciones más saludables y constructivas. Esto no solo beneficia a los individuos directamente involucrados, sino que también contribuye a un entorno social más comprensivo, equitativo y pacífico para todos.
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