La alta sensibilidad en personas adultas (PAS)
La alta sensibilidad es un rasgo único que trasciende la experiencia cotidiana, permitiendo percibir el mundo con una mayor profundidad. Si alguna vez te has sentido sobrecogido/a por luces intensas, ruidos fuertes o las emociones propias y de las personas que te rodean, podrías formar parte de ese grupo de personas que procesan los estímulos sensoriales de una manera más intensa y matizada. Este rasgo, lejos de ser una debilidad, se convierte en una fuente de gran empatía, intuición y capacidad para captar sutilezas que otros suelen pasar por alto. La alta sensibilidad influye profundamente en cómo te relacionas con los demás, cómo te desenvuelves en diferentes entornos y, sobre todo, en tu propio bienestar emocional.